Orégano Mexicano (Lippia Graveolens)

Orégano Mexicano (lippia graveolens)

Orégano Mexicano (lippia graveolens)

También es llamado orégano de monte, orégano cimarrón  y orégano del país. En inglés se le conoce como mexican oregano, scented lippia y redbrush lippia; maya: xak’ilche, xaak’che. Este arbusto de hasta 2 metros de altura, perteneciente a la familia de las verbenáceas, puede ser clasificado como planta de cultivo y también como silvestre, pues se le encuentra tanto en huertos familiares y jardines como medrando libremente entre matorrales y bosques tropicales. Es originario de la región comprendida entre el sur de los Estados Unidos, México y Centroamérica. Su uso como condimento está tan extendido que muchos fabricantes de alimentos lo utilizan en lugar del orégano común (origanum vulgare), por lo que la recolección de sus hojas es una actividad de gran importancia para muchas familias campesinas de nuestro país.

El orégano mexicano o de monte también se emplea como planta medicinal. Es utilizado principalmente para afecciones respiratorias tales como resfriados, asma, bronquitis, tos, catarro; también se le emplea contra la diabetes, dolor de oídos, fiebre, trastornos digestivos como diarrea, cólicos e indigestión, infecciones respiratorias e intestinales causadas por diversas bacterias, infecciones por hongos y virus. También se le emplea contra parásitos intestinales, como antiinflamatorio, analgésico (especialmente para el dolor de cabeza, de estómago y dental), antioxidante, para “bajar” la menstruación, diurético (aumenta la cantidad de orina), entre otros usos. Por ser potencialmente abortiva, se recomienda moderar su uso durante el embarazo. Las partes de la planta más ricas en su aceite esencial son las hojas y los tallos.

Flores de orégano mexicano

Chaya (Cnidoscolus Chayamansa)

Arbusto de Chaya

Es conocida también como chay, chaycol, k’ek’enchay, xchay (lengua maya). La chaya tiene su origen en el sureste de México, especialmente la península de Yucatán, y Guatemala, y actualmente su cultivo y uso se ha extendido a otros estados de la República que poseen clima cálido, a varios países de Latinoamérica y al Sur de los Estados Unidos. En Yucatán constituye un elemento muy común en patios y jardines, como planta de ornato, para dar sombra y refrescar el ambiente, además de ser conocida y aprovechada desde tiempos ancestrales de la cultura maya por sus propiedades alimenticias, medicinales y culinarias. Su popularidad sigue en ascenso en muchos lugares debido sin duda a la facilidad de su cultivo y a sus numerosas bondades.

La chaya es también conocida como “árbol espinaca” debido a que sus hojas son comestibles y se aprovechan de modo similar al de los vegetales de hoja como la espinaca; se trata de un arbusto de hasta 5 metros de altura, de tupido y hermoso follaje color verde oscuro, con hojas de largos pecíolos, de tres o cinco lóbulos, flores pequeñas, de color blanco; la chaya se reproduce fácilmente mediante esquejes. Los tallos jóvenes son lustrosos y gruesos pero frágiles y quebradizos. Su cultivo es fácil dado que no exige grandes cuidados ni abonos especiales. Los riegos moderados, el sol intenso y el clima cálido favorecen su rápido desarrollo. Es conveniente protegerse las manos con guantes al cortar o manipular las hojas vivas de chaya, ya que la mayoría de las variedades secretan una sustancia urticante cuyo contacto provoca ardor muy molesto en la piel.

Se ha comprobado científicamente el valor nutritivo de la chaya; se sabe actualmente que es rica en diversos nutrientes entre los que se cuentan: proteínas, vitaminas A y C, niacina, riboflavina y tiamina, minerales como calcio, hierro y fósforo, por lo que constituye una planta de gran importancia para la alimentación humana en los lugares donde crece ya que representa una alternativa económica y nutritiva a otros vegetales de hoja. Estudios científicos han demostrado que la chaya es más nutritiva que algunas verduras de hoja como la espinaca, el repollo chino y  la lechuga *. En Yucatán la chaya se emplea en muchos platillos tradicionales como tamales, guisos, bebidas, etc. Por lo general se consume cocida, pues la cocción elimina rápidamente el glucósido cianogénico, un compuesto que libera dentro del organismo cianuro de hidrógeno, que es un veneno.  Se debe evitar el uso de recipientes de aluminio para preparar la chaya pues puede reaccionar con este metal y volverse tóxica. Algunas personas aseguran que pueden tomarla cruda licuada, en bebida, con jugo de limón o de piña, o en ensalada, sin notar efectos adversos; esto tal vez se debe a que existen diversas especies y subespecies de chaya, unas menos tóxicas que otras. Si no conocemos con certeza las propiedades de la chaya que vamos a ingerir, lo más seguro es cocerla.

No he encontrado mucha información clara acerca de las diversas especies de chaya, pero mi experiencia personal en el uso de la que aparece en las imágenes de este artículo y que es la más común en Mérida, Yucatán, es que algunas veces he utilizado el jugo crudo para preparar refresco, con jugo de limón, y no he notado ninguna reacción adversa (cocida la como a diario). Parece ser que la especie llamada cnidoscolus aconitifolius  es la que poseen mayor toxicidad; esta planta se distingue por tener hojas angostas y puntiagudas, semejantes a las del acónito (de allí su nombre), o a las de la papaya.

También se atribuyen a la chaya muchas propiedades curativas, aunque estas afirmaciones están más avaladas por la práctica y testimonios de la gente, que por estudios científicos. Se le emplea para enfermedades del riñón como piedras e inflamación, como diurético, contra la obesidad, diabetes, reumatismo, hemorroides, acné, estreñimiento, colitis, gastritis, problemas circulatorios, osteoporosis, colesterol alto, presión alta de la sangre y para estimular la lactancia; para aprovechar sus beneficios medicinales se recomienda tomar el té de las hojas (un par de hojas medianas por litro, cocerlas durante 5 minutos), dos o tres tazas al día, antes de los alimentos, por el tiempo que sea necesario hasta notar el alivio a las dolencias. El látex de los tallos se emplea para quitar verrugas y las hojas cocidas, en emplasto, para madurar abscesos y granos.

http://www.hort.purdue.edu/newcrop/proceedings1996/v3-516.html

Hoja de Chaya

Flores de Chaya

Santa María, Tabaquillo (Pluchea Carolinensis)

rama de pluchea carolinensis en floración

Arbusto silvestre perenne, de 2 m. de altura, hojas de hasta 20 cm. de largo, aterciopeladas, ligeramente pegajosas y con suave aroma, similar al del eucalipto. Sus flores son pequeñas, de tenue color lila, y crecen en apretados ramilletes. Otros nombres comunes: en inglés se le llama cattle tongue, cure for all, sourbush, pluchea; en lengua maya se llama sal che’, k’uuts k’aax; en Cuba se le conoce como salvia del país o salvia de playa. Crece en varios estados de la República, pues se adapta a climas cálidos y templados, desde el nivel del mar hasta mil metros de altura aproximadamente.

Tiene muchas propiedades medicinales que no han sido estudiadas del todo de manera formal, pero que son reconocidas por la práctica en la medicina tradicional de muchos lugares del mundo. Especialmente se le utiliza para bajar la fiebre, calmar dolores de cabeza, cólicos menstruales, dolor de estómago, la tos, catarros y como antiinflamatorio, para bajar la menstruación, ayudar al parto y curar la leucorrea. Externamente, se usa el cocimiento para lavar heridas y llagas. Se le emplea también en medicina tradicional para curar la esterilidad femenina, úlceras, alergias, diabetes, entre otros muchos usos. Como sucede con todas las plantas que son estimulantes de la matriz, no se aconseja utilizarla durante el embarazo. También posee propiedades antibióticas y anti micóticas (contra infecciones causadas por hongos) contra ciertas cepas de microorganismos.

Tronadora o Escandor (Tecoma Stans)

Tronadora o Escandor

Tronadora o Escandor (Tecoma Stans).- nombre en inglés: Yellow Trumpetbush, Ginger Thomas; maya: Xkanlol, X’kaan lool ché. Arbusto de hasta ocho metros de altura, de vistosas flores amarillas, en forma de trompeta, que crecen  en tupidos ramilletes. Se encuentra distribuida ampliamente en muchos lugares de nuestro país, pero prospera mejor en climas cálidos. Tolera la sequía y requiere de sol intenso para su desarrollo. Por lo general crece de forma silvestre pero también se le utiliza como planta ornamental.  Es útil como forrajera cuando crece en campos donde se alimenta el ganado, que gusta de comer sus hojas y flores.

Posee numerosas propiedades medicinales; la más notable de ellas es su uso contra la diabetes.

También se emplea para problemas digestivos: disentería, enfermedades del hígado y vesícula biliar, gastritis, indigestión; para estimular el apetito y contra dolor de muelas (para esto último se aplica la hoja molida sobre la muela afectada). Para los demás usos se bebe el cocimiento de las hojas y ramas, aunque también se pueden emplear las flores. Se le atribuyen también propiedades sedantes, antiinflamatorias, analgésicas, tónicas, y depurativas de la sangre; se emplea también como diurético, emenagogo, febrífugo,  para la sífilis, el asma, la tos y la anemia.

Sobre la piel se emplea para curar heridas y llagas, sarna, urticaria, salpullido, irritaciones y picaduras de alacranes.

Esta planta tiene muchos otros nombres comunes en español; estos son algunos de ellos: trompeta de oro, tronador, iscandor, hierba de San Nicolás, flor de San Pedro, pichiche, saúco amarillo, bignonia, alacrancillo, ángel, canario, gloria, esperanza, cholán, fresno, guarán amarillo, etc.

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