Chicalote o Cardo Santo (Argemone Mexicana)

Chicalote (Argemone Mexicana)

Chicalote (Argemone Mexicana)

Planta herbácea silvestre perteneciente a la misma familia que la amapola (papaveraceae), que se caracteriza por sus hermosas flores de color amarillo verdoso, hojas, tallos y frutos espinosos, de color verde agrisado, y nervaduras muy claras. El chicalote no pertenece a la misma familia botánica que los cardos, a pesar del nombre común de cardo santo. En inglés se le conoce como mexican prickly poppy; en maya: ix’k’an lool.

El chicalote es una planta muy interesante, con propiedades medicinales nada despreciables, que han sido aprovechadas desde tiempos antiguos por los pueblos indígenas de México y que también han sido objeto de estudio y aceptación por los científicos.

Argemone Mexicana se desarrolla principalmente en regiones de clima cálido o templado, en zonas áridas, matorrales y bosques tropicales. Resiste la sequía y crece aun en terrenos pobres y abandonados; requiere de abundante luz solar para prosperar. Esta planta es originaria de México, Centroamérica y el Caribe, pero actualmente  se encuentra distribuida en varios países tropicales de todo el mundo, en la mayoría de los cuales también forma parte de la herbolaria tradicional (por ejemplo en  la India).

Usos medicinales: las partes de la planta que se emplean son las semillas, los tallos, las hojas y las flores; algunas veces también se usa la raíz. Las semillas se utilizan en infusión para diversos padecimientos; tiene efecto analgésico (calma el dolor, especialmente en cólicos), alivia la tos, es purgante y sedante. El cocimiento de las hojas, tallos y flores se emplea en compresas para enfermedades de los ojos como conjuntivitis y cataratas. También se aplica externamente sobre heridas, quemaduras y hemorroides. Posee también propiedades antivirales y antibacteriales; es especialmente útil contra la malaria. El jugo amarillo de los tallos y hojas se usa para el dolor e inflamación de oídos e infecciones de la piel, así como para quitar verrugas; las raíces contra parásitos intestinales.

La planta contiene algunas sustancias tóxicas que pueden provocar daños a humanos y animales, pero por lo general el ganado y animales silvestres no ingieren el chicalote. El riesgo para el ser humano puede ser mayor cuando se ingiere el aceite de las semillas o la savia desecada, por la alta concentración de sustancias que estos productos contienen. De cualquier modo, es prudente emplear esta planta con sumo cuidado y a dosis bajas para evitar riesgos.