Tomate Silvestre (Lycopersicon Esculentum, Var. Cerasiforme)

Tomate Silvestre (Lycopersicon Esculentum var. cerasiforme)

Tomate Silvestre (Lycopersicon Esculentum, variedad Cerasiforme).- Por su pequeño tamaño y color rojo brillante, también se le conoce como tomate cherry o tomate cereza (cherry tomato en inglés), aunque este nombre también se aplica a  muchas variedades de tomates pequeños híbridos, de cultivo, de diferentes colores, desde el rosa, rojo y púrpura hasta el amarillo. El tomate silvestre crece en muchas regiones tropicales de México. Sus pequeños frutos son comestibles, de sabor menos ácido y más dulce que las variedades ordinarias de cultivo, y poseen alto valor alimenticio, especialmente por su contenido en vitaminas C y E y el pigmento rojo lycopeno, de propiedades antioxidantes, que previene el cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Aunque habitualmente es una planta silvestre, también se le cultiva y sus frutos son apreciados por su sabor especial, sobre todo para consumirlos crudos, en ensaladas y guarniciones de diversos platillos. Las plantas de tomate silvestre poseen mayor resistencia al calor, lo cual es una gran ventaja, ya que en los climas muy calurosos, las variedades de tomates grandes  son difíciles de cultivar.

Se prestan a ser sembrados en macetas, en una terraza o balcón, en algún sitio donde reciba abundante luz pero que no esté demasiado caliente. Como al crecer sus tallos se alargan y se hacen débiles, requiere algún tipo de soporte como una vara (tutor) o una cerca, así como proteger la planta de vientos fuertes. Aunque sus frutos son pequeños (de entre 1 y 3 centímetros de diámetro), los produce en numerosos racimos de seis o siete tomates, lo cual le da buen rendimiento. Es resistente a las plagas de insectos, hongos y virus por lo que no exige demasiados cuidados a excepción de el riego y algún abono ocasional.

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